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Lepra en el Amazonas: una lucha presente
Una enfermedad con muy mala prensaNoviembre 2006 ¿Lepra o hanseniasis? Lepra y leproso son palabras asociadas en los textos antiguos a ideas de impureza, pavor, podredumbre, suciedad, repugnancia, maldición… Desde los tiempos bíblicos, esta enfermedad ha ido acompañada de una gran carga de prejuicios e incomprensiones, arraigadas en los enfermos, en sus familiares y en la sociedad. Los leprosos pasaban a ser parias, rechazados por sus propios parientes y amigos, sometidos a una presión de repugnancia y separación; terminaban huyendo y escondiéndose, cuando las propias leyes no les obligaban a hacerlo bajo severas penas, mientras la enfermedad destruía sus carnes y su alma. Aún hoy, para ofender gravemente a una persona, le insultan llamándole “leproso”. Quizá por ello, en el idioma popular a la enfermedad ya no se le llama “lepra” —que es una palabra griega que designaba enfermedades de la piel como la soriasis, dermatosis o erupciones de la piel—, sino que técnicamente es conocida como “hanseniasis” y a los enfermos “hansenianos”, en homenaje al médico noruego Gerhard Amauer Hansen (1841-1912) que descubrió en 1873 el microbio que causa la enfermedad. ¿De dónde viene la lepra? La hanseniasis es una enfermedad poco contagiosa y curable, causada por el bacilo de Hansen. Este organismo ataca los nervios periféricos, la piel, la mucosa nasal y puede afectar al hígado, el bazo, los testículos y los ojos. No daña la médula espinal ni el cerebro. Los primeros síntomas son manchas blancas o rojas en la piel, que no escuecen y no duelen, insensibles al calor y al frío y en cuya área se da la pérdida de sensibilidad. De hecho, una manera de verificar si se tiene la hanseniasis es tocar suavemente con la punta de una aguja sobre la mancha: si no se siente dolor, se tiene la enfermedad. ![]() Hija de doña Raimunda, una enferma de hanseniase. Ella no ha desarrollado la enfermedad aunque convive con su madre. Al perder la sensibilidad al calor, al dolor y al tacto, el enfermo se puede herir, incluso quemar y no siente nada. Por eso tienen con frecuencia graves lesiones y heridas profundas que empeoran su estado: como no las sienten y no les duele nada, no las curan. ![]() Arigó, el antiguo timonel del barco “Regnum Tuum” de la comunidad de Lábrea, es hanseniano, como se puede obervar en sus manos. La hanseniasis se transmite de individuo a individuo por la respiración, a través de gotas de saliva al hablar, inhaladas por la nariz. Puede transmitirse por contacto continuo y directo con la piel o con las heridas de enfermos. La enfermedad no se transmite por un apretón de manos, un abrazo, las relaciones sexuales, o por uso de los utensilios, vasos, cubiertos o platos que usa un hanseniano. Un ejemplo claro se ha dado en la propia comunidad agustino recoleta. Durante muchos años, un hanseniano vivió con los misioneros pues estaba contratado como timonel y encargado de mantenimiento del barco de la Parroquia, el “Regnum Tuum”. Por su trabajo, acompañaba a los religiosos en todos sus largos viajes por el río, hacía el café y usaba indistintamente los mismos cubiertos y vasos que los misioneros a la hora de las comidas. Y así fue hasta su jubilación por edad. Ningún misionero llegó a contagiarse de la lepra, y hubiera sido prácticamente imposible que tal cosa llegase a suceder. Los médicos diferencian cuatro tipos de hanseniasis: indeterminada, tuberculoide, dimorfa y lepromatosa. Todas son contagiosas, aunque esta última es bastante difícil de contagiar. Lo más importante es que siempre, y desde el momento en que se trata médicamente con los medicamentos apropiados, desaparece con el tratamiento toda posibilidad de contagio. ![]() En el barrio de San Lázaro conviven hoy sin ningún problemas enfermos y sanos. El peligro de contagio es nulo cuando la enfermedad está tratada. Los adultos son resistentes al bacilo, pero los niños son blanco fácil, siempre que convivan con enfermos que no se tratan. La incubación de bacilos puede durar desde unos meses hasta diez años; aun cuando una persona sea portadora del bacilo, los síntomas pueden tardar mucho tiempo en aparecer. Hay ciertas condiciones que facilitan la transmisión de la enfermedad: la desnutrición, la falta de higiene y las casas y zonas superpobladas, la ignorancia sobre los tratamientos y el bajo nivel económico. Por eso la hanseniasis permanece como incrustada en las áreas de poco desarrollo socioeconómico señaladas al comienzo de este reportaje, mientras permanece sólo como un eco del pasado en el resto del mundo. El conde que murió leproso Una de las víctimas de la hanseniasis en el primer cuarto del siglo XX fue el famoso conde de Parma, geógrafo y etnógrafo, el italiano Ermanno Stradelli (1852-1926). Posiblemente se contagió en Lábrea, donde llegó a ejercer de fiscal en el tribunal de justicia del Municipio. Abandonó sus estudios y su noble familia en Italia para vivir en el Amazonas durante 43 años. Publicó algunos trabajos sobre la realidad amazonense, entre ellos “La leyenda del Yurupary”, demonio mitológico que asusta a los indios. ![]() El Conde de Parma puso la primera piedra del Teatro Amazonas. Todavía hoy tiene una temporada anual de ópera. ![]() La cúpula del Teatro Amazonas de Manaus. ![]() El Conde de Parma murió abandonado y en la miseria debido a la lepra. Antes había conocido lo más granado de la sociedad manauense. Edificio modernista del mercado municipal, de principios del siglo XX. Enfermo de lepra, la noble familia del conde quiso llevárselo para Italia. Cuando todo estaba dispuesto para el viaje, el capitán del barco le prohibió embarcar por su patente enfermedad. Hubo de quedarse en Manaus, donde corrió la suerte del resto de los enfermos de lepra: murió abandonado y en la miseria. Su vida ha sido recientemente materia de un documental cinematográfico. Junto con Julio Verne y otro personaje ficticio, formó parte de la trama de la película venezolana “1888, el extraordinario viaje de la Santa Isabel”, realizada el año 2004 por el director Alfredo J. Anzola, preseleccionada a los Premios Goya de la Academia del Cine de España en el año 2006. En ella se narra el viaje de los tres por el río Orinoco. Pincha aquí para ver imágenes fotográficas de esta película con el personaje de Stradelli. |
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