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Jueves, 8 de diciembre

  Casimiro, a la vuelta a casa, tenía en el brazo irritado. Luego supo que tenía también malaria y tifoideas. Y José Luis también se ganó otra malaria.

Por la mañana voy con Edgar a Makeni para conocer los resultados de mi análisis de sangre: Malaria tipo Plasmodium Falciparum. O sea que, de las cuatro posibilidades (Falciparum, Vivax, Ovale y Malariae), el mosquito Anópheles me ha obsequiado con la peor.

Esto es algo así como coleccionar cromos. No se cuál de ellas agarré en 1998, pero me hubiese gustado saberlo para no repetir y así poder completar el álbum. El de las tifoideas hace tiempo que lo tengo lleno, concretamente desde 1998. Recuerdo que por agarrar, agarré una con un nombre bien exótico: Proteus OX-19. La verdad es que más que una enfermedad, con ese nombre parece que uno se ha comprado un coche nuevo.

El doctor me ha permitido seguir el tratamiento en casa tras prometerle solemnemente que iba a hacer reposo absoluto y tomarme religiosamente las 10 pastillas diarias que me recetó.

Leo el prospecto de la cajita de Artesunate que me da: “used in the treatment of cerebral malaria and emergency treatment of critical cases” (usar para el tratamiento de malaria cerebral y como tratamiento de emergencia para casos críticos). Un poco asustadillo sí que me siento, ¿por qué negarlo? Antes la panacea antimalárica era el Halfan, ahora es el Artesunate. ¿Cuándo querrá Dios que encuentren la vacuna?

A las ocho de la tarde ha llegado Casimiro pálido, con vómitos y temblando. Después de la primera noche se sintió mal y tuvo que caminar nueve millas hasta el cruce con Kambia. Allí tomó un transporte público que lo dejó en la misión. Se ha bañado y lo hemos llevado al hospital. Han llamado al doctor y le ha puesto una regañada tremenda.

Y es que al bueno del coreano no se le ocurrió otra cosa que, al día siguiente de salir del hospital, largarse con la moto a decir tres misas por aldeas cercanas. Y por si eso era poco, el miércoles, sin escuchar los consejos de nadie, se fue a visitar durante tres días las aldeas del interior:

— Me esperan y debo ir, decía.

Y ni estrellándolo contra la pared le haces cambiar de opinión. Así que el doctor lo ha internado y no lo piensa soltar en menos de cinco días. Y yo me he librado porque no iba preparado, porque también quería dejarme allí. Ya no se cree eso del "reposo absoluto" en Kamabai.

Pero es que el hospital deprime un poco. No tiene cocina y cada enfermo debe agenciarse la comida como puede. También tienes que llevar tu papel higiénico, toalla y jabón. ¡Y dicen que es el mejor del país!

> Viernes, 9 de diciembre



Índice

Introducción

Gallinas africanas
El chivo está triste
Dos comidas diarias

Octubre
Sábado, 29
Domingo, 30
Lunes, 31

Noviembre
Miércoles, 2
Miércoles, 9
Jueves, 10
Viernes, 11
Sábado, 12
Domingo, 13
Lunes, 14
Martes, 15
Miércoles, 16
Jueves, 17
Del 21 al 25
Lunes, 28

Diciembre
Sábado, 3
Día 4: Segundo domingo de Adviento
Lunes, 5: día de la Orden
Miércoles, 7
Jueves, 8
Viernes, 9
Sábado, 10
Domingo, 11
Lunes, 12: Virgen de Guadalupe, patrona de las Américas y de Kayoncro