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Edgar Tubio, agustino recoleto, en una celebración litúrgica.
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Lunes, 3 de octubre
Hoy, lunes 3 de octubre, hemos ido a Makeni (capital de la provincia y sede de la diócesis donde está Kamabai) para proponer al obispo la reapertura del OKP (centro de formación profesional para jóvenes sin recursos).
Nos inclinamos a que en principio sea algo más privado, sin el reconocimiento del Gobierno. Luego se podría buscar que nuestros muchachos recibiesen un diploma con validez nacional. Tengo la sensación de que la idea está todavía muy verde y que hay que atar un montón de cabos.
He aprovechado también para sacarme el carnet de conducir de Sierra Leona. Han mirado y remirado el mío de Texas y por fin lo han dado como válido, y me han perdonado el examen práctico. No puedo imaginar siquiera cómo sería ese examen, y me quedaron unas ganas enormes de realizarlo. Los policías de tráfico se limitan a mirarte sonriendo en los cruces. Eso sí: perfectamente uniformados con camisas azules y manguitos blancos inmaculados.
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Don Besana, agustino recoleto, con niños en un poblado.
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Me reencontré con un hermano salesiano que huyó cuando mi secuestro. Lo vi un poquillo pesimista. Dice que hay paz, pero que la situación socio-política es exactamente las misma que en el 98: gran corrupción, pobreza extrema, precios desorbitados… ; y en provincias las cosas están bastante peor. La paz durará hasta que venga un loco prometiendo justicia e igualdad, decía. La verdad es que uno no se explica cómo vive la gente. En casa compramos cuatro plátanos por 10 céntimos de león. Y el cambio es de 3000 leones por un dólar. Y la gente debe pagar por una taza de arroz 50 leones.
¿A que no sabes qué hay para comer hoy? Es la pregunta más absurda por estas latitudes. Arroz mañana, tarde y noche. ¡Y que no falte! Por ahora la fruta que comemos es únicamente plátanos. Pero tenemos la casa rodeada de mangos. La verdad es que no he pasado hambre, y a veces da una poquita vergüenza comer tanto cuando tan cerca de ti hay gente sin posibilidad de comer nada. Lo que pasa es que el obispo insiste en que debemos alimentarnos, porque enfermos no servimos para nada. También podemos desayunar huevos con nescafé y crema. ¡Y yo, quejándome del pobre gallo!!!!
Estamos en tiempo de lluvia (desde mayo hasta noviembre) y eso nos facilita el consumo de agua. Usamos la de la lluvia para bañarnos, lavarnos los dientes, cocinar… La lluvia cae en un depósito subterráneo y desde allí, con una bomba, la subimos a otro depósito en el techo. Bebemos la misma agua, pero después de hervirla y filtrarla.
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¿Qué hay para comer hoy?
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En verano se saca el agua de un pozo cercano con una bomba que la impulsa al depósito subterráneo que intentamos mantener siempre lleno. Eso de no tener que acarrear el agua con cubos es una bendición. ¡Gracias, Dios mío! Ahora nos toca hacer un estudio serio para comenzar a descubrir pozos de agua limpia para nuestra gente. Creo que será la mejor inversión del dinero, por las enfermedades que evitaría.
Gracias a las ayudas recibidas, podemos encender el generador de tres a cuatro horas diarias. Eso nos permite enfriar un poquito el agua que bebemos, encender unas luces para que los críos estudien, usar nuestros ordenadores y preparar los correos que enviaremos en Freetown. Traje tres placas solares con las que cargamos las baterías, aunque sea más lentamente. Es algo que queremos estudiar con detenimiento.
Encima de la mesa tengo el padrenuestro y el avemaría en limba. Al ser las oraciones básicas, es bueno aprenderlas, porque todo el pueblo se las sabe y se alegra de oírtelas en su idioma. Ahí van:
Padre Nuestro
Fandantu wo ka ariyana
Non kenda ko niyon kasi,
Non hugbakine ndahan tenen,
Non maniyo ndaman niyon kafaido,
Non na men ka ariyana.
Ave María
Yan man yina Mariya Yindo thine in balohoi,
Masala kin in yi, Yi kin thaduba,
ka mateteni ma ka biyeremen,
Yi kin thaduba, tha ka muthui.
Si alguien está interesado, puedo enviarle las oraciones completitas.
> Martes, 4 de octubre
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