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Uno de los varios intérpretes que están presentes en las eucaristías.

Un Babel de lenguas

A todas horas debes cargar con un traductor de limba. Es imprescindible, porque en una celebración te puedes encontrar con zulas, mandingos, limbas… Así que tú dices:

— “God loves you”.

Y el otro se pega cinco minutos explicándolo en mil idiomas. No queda más remedio que echar mano del lenguaje no verbal, jugar con los niños, sonreír y brindar con mampa sin hacer caso a la suciedad que adorna el recipiente. En cuanto te metes entre pecho y espalda dos mampas, como que ellos comienzan a mirarte bien y tu a ver la vida un poquito mejor.

Luego hay que pelearse que no veas con las cabras en busca de una sombra, porque las puñeteras no la sueltan ni a pedradas.

Gabriel, el albino amigo de los religiosos.

 

Hoy es domingo y me van a presentar por segunda vez a toda la comunidad. En Bumbam, Gabriel, el negro albino, no paraba de dar gracias a Dios por volverme a ver. Gabriel es el catequista que me machacó subiendo y bajando montes a las dos de la tarde. Está feliz porque dice que ya puede hablar conmigo en inglés (¿no te fastidia?) aunque, oyéndole hablar a él, el mío parece de Oxford.

Lo que no sabe es que le entiendo tres palabras y las otras 97 me las invento. Pero como la conversación es muy simple los dos estamos encantados:

—¡¡¡Bless the Lord, bless the Lord. Aleluya, aleluya!!!

Me abraza, le abrazo (en inglés, naturalmente) y punto.


> Las dificultades de comunicación



Índice

Introducción

Llegada a Freetown

En Kamabai, casi siete años después

Un Babel de lenguas

Las dificultades de comunicación

Lunes, 3 de octubre

Martes, 4 de octubre

Miércoles, 5 de octubre

Jueves, 6 de octubre

Viernes, 7 de octubre

Lunes, 10 de octubre