-


Antigua iglesia agustina de San Ginesio. Fachada.

 
San Ginesio
Desde el valle, la vista de este pueblo impresiona. Ya su situación, en lo alto de un monte, parecería que la exonera de toda obra de defensa. Sin embargo, como tantas otras ciudades de la Italia central, está amurallada. Con más motivo ésta que fue especialmente pendenciera; durante toda la Edad Media estuvo en guerra con una u otra de las ciudades vecinas.

En esta ciudad que hoy no llega a los 4.000 habitantes, hizo su noviciado san Nicolás ‑dice la tradición‑, en el convento que entonces se encontraría junto a la muralla y hoy está un poco desplazado del centro propiamente tal. Lo que, hasta la desamortización, era convento de San Agustín, con su iglesia, hoy es auditorium Sant’Agostino –la iglesia‑ e Instituto A. Gentili, con el Centro Internacional de Estudios Gentilianos, el convento. La iglesia está fechada en 1230. Treinta años más tarde san Nicolás comenzaba, probablemente, el noviciado en este convento, para profesar al año siguiente en su iglesia.

Claustro del convento de San Ginesio.  

Ni uno ni otro los conseguimos ver por dentro; sí apreciamos, desde fuera, el claustro conventual; el claustro donde el prior del convento ‑dice de nuevo la tradición‑ sorprendió a Nicolás llevando víveres a un mendigo. Igual que se cuenta de otros santos, nuestro novicio mintió: lo que llevaba en el halda del hábito, según dijo, eran rosas; y, efectivamente, al mostrarlo, aparecieron rosas.

Antigua iglesia agustina de San Ginesio. Vista trasera.  

Rodeando el complejo conventual, nos damos cuenta de sus enormes dimensiones, sobre todo la altura de la parte trasera, por estar construido en una pronunciada pendiente. Aunque la fachada de la iglesia es de ladrillo, el conjunto de iglesia y convento está hecho de piedra, limpia y cuidada. Las demás construcciones del entorno conjuntan a la perfección con el edificio religioso. En el muro lateral de la iglesia hecha auditorium, hay varias marcas que señalan reformas y etapas sucesivas en la construcción. Profanos como somos, no conseguimos imaginar la estructura en que san Nicolás vivió.


  San Ginesio. Hospital de San Pablo y puerta de Áscoli.

Salimos en dirección sur, por la puerta de Áscoli, que es también el camino hacia Sant’Angelo. Nos detenemos a ver el hospital de San Pablo o Lazareto, cuya planta baja se construyó alrededor de 1295 como hospital de peregrinos a Roma. Su vista le hubo de resultar familiar al Santo de Tolentino. Como familiar le resultó la puerta y toda la muralla. Incluso, en la leyenda, están unidas indisolublemente a él. Cuentan en San Ginesio que, un día en que los novicios habían ido de campo, junto a las murallas les sorprendió un terremoto. Aquellas enormes moles de piedra empezaron a bambolearse, amenazando con enterrar a Nicolás y a sus compañeros. Nicolás lo impidió, sosteniendo una de las murallas con el puño cerrado, y otra con la otra mano abierta. Y aun dicen que han quedado impresas en la piedra las huellas del puño y de los dedos del Santo. Nosotros no conseguimos verlas.

 



Índice

El Puente del Diablo

Camino de San Ginesio

San Ginesio

Sant'Angelo in Pontano

Iglesia parroquial

Recuerdos familiares

El convento de San Nicolás