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Enfermedades, pastoral y política
Gran parte del tiempo de los misioneros estaba dedicado a las desobrigas. Embarcaban en un pequeño barco o canoa en compañía de un nativo conocedor del río y durante meses pasaban de cauchería en cauchería, administrando sacramentos, casando y confirmando. Casi siempre acababan víctimas de las fiebres, palúdica, amarilla o tifoidea. A veces tenían que permanecer en alguna cauchería hasta su recuperación. Varios padres estuvieron al borde de la muerte y recibieron los últimos sacramentos. Ríos nunca visitados y caucherías que nunca habían visto a un padre fueron recorridos por los misioneros. Las largas y sacrificadas desobrigas por los ríos, además de bienes espirituales, acarreaban enfermedades y un debilitamiento general, que requería prolongados procesos de recuperación.

Monseñor Marcelo, entrado en años y enfermo, presentó la dimisión como administrador apostólico de la Prelatura. Fray Ignacio Martínez fue nombrado su sucesor. Tenía 28 años. En aquel momento, 1930, se encontraba haciendo desobriga por los ríos Pauiní, Moaco, Acre y Alto Purús. Unas fiebres intensas casi le llevan a la muerte. Se vio obligado a ir a Río Branco para hacer tratamiento médico y permanecer en recuperación. Sólo cuatro meses después tuvo conocimiento de su nombramiento. Fue una desobriga de nueve meses. Más tarde estuvo internado tres meses en el Hospital de la Beneficencia Portuguesa de Manaus, donde recibió la unción de los enfermos. Después de poca mejoría, pasó un mes en un hospital de Belem do Pará y un año en Río de Janeiro, recuperándose de la enfermedad y tratando asuntos de la Prelatura. Ese mismo año los tres religiosos que permanecían en la misión cayeron enfermos.

Casando en las desobrigas

 

La actividad pastoral de los padres se reducía a la simple sacramentalización: bautizar, confesar, celebrar misa, casar, atender a los enfermos. También dedicaron tiempo y energías a la animación de asociaciones religiosas: Apostolado de la Oración, Misioneras de Jesús Crucificado, Hijas de María, Doctrina Cristiana, Mozos Católicos, así como a la enseñanza. Dando clases de día y de noche, «educaban a niños y adolescentes la inteligencia y el corazón». En 1936 abrieron una escuela parroquial con 90 alumnos y un solo padre, que atendía también al servicio parroquial.

En la clase de gimnasia

 

Los padres contaban con el apoyo total del alcalde de Lábrea, que había sido elegido con ayuda de la Liga Electoral Católica, presidida por el prelado y los religiosos. Los recoletos estaban contribuyendo a la renovación de Lábrea, antiguo centro de riqueza y progreso y ahora lugar decadente, efecto de la política económica y sectaria. Aunque los religiosos prestaban sus servicios con no pocas privaciones y sacrificios, la gente politiquera no reconocía su buena voluntad.
 


Índice

Llegada de los recoletos a Brasil

Nacimiento de la prelatura de Lábrea

Los primeros recoletos en Lábrea

Desobrigas y música

Canutama, termitas y masones

"San Agustín", el primer barco

Protestantes

Enfermedades, pastoral y política

Comedias y construcciones

La casa de Manaus y visita del delegado provincial

Llegada de las recoletas y muerte de fray Ignacio

Excelsa aspiración (Duc in Altum). Poema.