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El barco del prelado
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Otra vista del "San Agustín"
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"San Agustín", el primer barco
Una de las primeras decisiones de monseñor Marcelo fue comprar una canoa grande con toldo, una barcaza de madera. Era el medio de transporte de los misioneros para visitar las caucherías. Medía unos siete metros. Dos hombres con dos remos muy largos de madera lo conducían vigorosamente por el río. Fue bautizado con el nombre de «San Agustín». Fray Bienvenido, «artista por herencia y caprichoso en carpintería», le adosó una rueda a la popa. Dos hombres en las palancas producían la velocidad de seis en los remos. El «San Agustín», que «aun a remo no se dejó vencer nunca de otras barcazas del Purús, ¡sí, señor!, ahora se las tiene tiesas con los motores de un y medio caballos». Por todas partes era admirado, aplaudido y llamado «chatiña del padre». |
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